| Tres copas. Un vino |
| viernes, 23 de mayo de 2008 |
| DO La Mancha. |
| OVIDIO Crianza 2004 |
| De obligada visita. |
 | | Ovidio | | Sus directores técnicos y propietarios, son autodidactas y aunque empezaron siguiendo las pautas preestablecidas en la elaboración de un vino tinto, han ido experimentando con técnicas menos usuales con un resultado excelente. | Uva: 100% tempranillo (Cencibel). Crianza: 9 meses en barrica; 18 meses en botella. Bodega: Bodega Bernal García Chicote. D.O. La Mancha. Precio: 10 €
ELECCIÓN DE: Antonio Rubio, enólogo.
La Bodega Bernal-García Chicote es el resultado de la ilusión de una familia de viticultores por su uva. Cansados de que su esfuerzo en la viña no se viera recompensado por otras bodegas, decidieron en el año 2001 reformar una vieja almazara y convertirla en su pequeña bodega.
Todo el vino lo elaboran a partir de la uva obtenida en sus 19 Has ubicadas en la localidad de Pedro Muñoz (Ciudad Real) y acogidas a la Denominación de Origen La Mancha. Sus directores técnicos y propietarios, Angel Luis (además excelente y apasionado guía de la bodega) y su hermano Moisés, son autodidactas y aunque empezaron siguiendo las pautas preestablecidas en la elaboración de un vino tinto, han ido experimentando con técnicas menos usuales con un resultado excelente. Actualmente elaboran unos 55.000 kg de uva de los 105.000 kg que produce su viñedo, lo que les permite una producción de 80.000 botellas aproximadamente.
Su crianza, quizás uno de los vinos que más consumo tiene a lo largo del año, se elabora con la variedad cencibel (tempranillo) y viene vestido con una botella negra elegante rematada con una etiqueta muy sencilla. Se trata de un vino con muy buena capa de color, de ribete joven. La nariz viene dominada por frutos rojos muy maduros (propios de la calidez de la zona) rematada por unos elegantes fondos tostados y balsámicos que demuestran su paso por maderas muy bien trabajadas. En boca tiene una entrada golosa; con paso fresco y aterciopelado, glicérico (dejando muestra de su maceración sobre lías), carnoso y pleno; de final largo y sabroso.
Un gran vino a fin de cuentas de una tirada limitada y con un gran precio. Luego dirán algunos que el buen vino es caro.
89 puntos. De obligada visita.
OPINIÓN Y CATA DE: Carlos E. López, Catador y Socio Fundador de la Asociación Grupo de Cata BACO VIVE.
Nos encontramos ante un buen vino manchego elaborado con la variedad Cencibel en pleno corazón de La Mancha, en el municipio de Pedro Muñoz, que está ubicado en el vértice de la provincia de Ciudad Real, justo donde ésta se encuentra con las de Toledo y Cuenca. La botella, singular, estilizada y elegante, ya nos sugiere la calidad de su contenido, y esta promesa no nos defrauda en absoluto cuando lo bebemos.
En la cata del vino, realizada a una temperatura de 19º, se aprecia: -Vista: Brillante rojo picota de joven ribete granate, capa alta y lágrima densa y tintada. -Nariz: De buena intensidad, franca y golosa. En su perfil aromático destacan los aromas primarios donde encontramos recuerdos de una fruta bien madura (ciruelas, moras, frambuesas y guindas), muy bien acompañadas por notas florales (violetas y lilas) y de pastelería (me ha recordado al olor de las torrijas glaseadas y especiadas con canela y vainilla) y un sutil fondo torrefacto de una madera muy bien integrada. -Boca: De buena entrada, con densidad, amplitud y redondez, taninos maduros y dulces, acertada acidez que equilibra la golosidad de la fruta y sus 14º de alcohol, y que le aporta frescura. El final de boca es de buena persistencia, afrutado y ligeramente amargoso.
En conclusión, es un vino bien hecho, goloso y frutal, de paso de boca jugoso, equilibrado y redondo. Si a todo esto unimos una estupenda relación calidad/precio, nos hallamos sin duda ante un vino muy recomendable. Un vino del que la Mancha y los “petroteños” pueden sentirse muy orgullosos.
Nuestra valoración: 87 puntos. OPINIÓN Y CATA DE: Roberto Jiménez, sumiller del Restaurante -Vinoteca Las Nieves, situado en Alcorcón (Madrid).
Ovidio 2004 llama la atención en cuanto la botella aparece en la barra de La Vinoteca Las Nieves; nuestros amigos de VIAJEROS DEL VINO me presentaron éste vino manchego, y su diseño y el color de la botella, unido a las líneas sencillas y a la vez llamativas de su nombre se hace destacar entre las copas. El diseño, la botella, muchas veces parecen algo secundario, pero cuando éste logra imponer su imagen, consigue destacar entre cientos, llegando a ser un valor fundamental. La botella de Ovidio, oscura, negra cuando el vino inunda su interior, es un atractivo del producto. Tonalidades oscuras que parecen marcar una tendencia en el vino tinto a la hora de preservarse de la intensidad del sol característico de las tierras de La Mancha, donde está elaborado este crianza.
Ovidio 2004 se cría en las tierras de Pedro Muñoz, en una viña soleada camino de Socuellamos, zona de un gran potencial como se destapa en este vino de uva cencibel. Al servir en la copa nos encontramos un tempranillo (cencibel y tempranillo son la misma uva y de hecho Bodegas Bernal García Chicote ya usa, hoy en día, la denominación tempranillo) con un espectacular color cereza intenso, de capa alta. En nariz trasmite, desde el instante en que nos acercamos a él, un aroma a fruta sazonada, una seductora mezcla de moras, ciruelas y futas del bosque. La madera tiene su lugar entre la fruta consiguiendo un equilibrio muy bien integrado, anticipando un vino que resulta, en boca, sabroso y glicérico. En la cata de Ovidio 2004 encontramos un “pero”, y es una pequeña falta de acidez, que deriva en una ligera impresión de estar ante un vino demasiado cálido, una perceptible sensación de elevado tono alcohólico.
Ovidio 2004 es un tinto crianza muy recomendable para tomar con carnes asadas y también con carnes de caza, un vino con cuerpo y una leve percepción de tener ¡demasiado sol!
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